¿Has encontrado el clítoris?

Las mujeres, además de poseer muchas zonas erógenas, tenemos una que es muy especial para el orgasmo femenino: el clítoris.

Es un órgano sexual cuya función es desencadenar el placer. Está situado a varios centímetros de la entrada de la vagina, escondido entre los labios menores y mayores, como protegiéndose quizás por su gran sensibilidad. El clítoris es puro nervio, increíblemente sensible, delicado. Al acariciarlo aumenta de tamaño y desborda la excitación. Su estructura visible es redondeada y el tamaño varía de una mujer a otra. Su parte oculta se halla bajo la musculatura de la vulva, y su zona visible está cubierta de un tejido fibroelástico que permite su crecimiento al estimularlo.

La estimulación del clítoris se puede hacer de manera directa o indirecta. La mayoría de las mujeres se masturban estimulando la zona del clítoris, cuidando que se mantenga lubricado.

El término clítoris procede del griego antiguo “kleitorís”. El primer médico antiguo en haberlo nombrado fue Rufo de Efeso (siglos I-II d. C.). Además, se sabe que en griego existía un verbo derivado: kleitoriázō, que significaba “acariciar (se) el clítoris para producir placer”.

Durante la época victoriana del siglo XIX, las mujeres que padecían de problemas uterinos, hormonales o emocionales, eran diagnosticadas con una supuesta enfermedad llamada histeria femenina, la cual no tenía remedio y solo podía ser aminorada por medio de masajes de clítoris, equivalentes a lo que hoy en día reconocemos como masturbación. Los médicos manipulaban la vulva de la paciente hasta que esta alcanzaba el orgasmo, momento en que se aplacaban los síntomas de su mal. La lista de síntomas asociados con este mal era tan larga que llegó un momento en que el número de casos se convirtió en una epidemia; casi cualquier dolencia leve podía servir para diagnosticar histeria. Cabe notar que muchos de esos síntomas, por ejemplo la pesadez abdominal, la lubricación vaginal excesiva, y la conducta lujuriosa, serían reconocidos hoy en día como indicios de frustración sexual.

En algunas culturas africanas se practica la infibulación o la ablación, que es la mutilación total o parcial del clítoris a una edad temprana, para evitar que las mujeres conozcan el placer sexual o el orgasmo.

Huy…!!! Lo bueno es que nos tocó vivir en el siglo XXI y en occidente, porque, aquí y ahora, gozamos de más libertad y apertura en relación a la sexualidad y a disfrutar de las sensaciones que nos provocan las estimulaciones de nuestras zonas erógenas, en especial el fabuloso clítoris. Y para darte gusto con este gran placer, ya sea tu solita o con tu pareja, te mostramos una buena colección de juguetes estimuladores de clítoris en tu sex shop en línea>>